La versión 64 del Festival de Venecia (no confundir con el Festival de Tulipanes) ya está en todos los cines… de Venecia, por supuesto.
La cinta encargada de abrir el certamen fue Atonement dirigida por Joe Wright y protagonizada por la cada vez mas codiciada y delgadísimaKeira Knightley.
Otro film que se presenta es el remake del clásico de 1972 Sleuth, dirigido por aquel entonces por el maestro Joseph L. Manckiewicz, y que ahora va de la mano del británico Kenneth Branagh. En esta nueva versión repite participación Michael Caine, pero ahora interpretando el rol que en la original había sido dado al gran Sir Laurence Olvier. A Caine lo acompaña Jude Law, quien ya había estado en un remake de una película de Caine, Alfie.
La película nacional “Padre Nuestro” de Rodrigo Sepúlveda (próxima a ser comentada en nuestro programa) acaba de ganar el premio a la mejor historia en el VII Tulipanes Latino Art & Film Festival.
Para los que no lo conocen, es el guaton de la derecha en esta foto.
Por mi parte, debo decir que me alegro mucho por la cinta nacional el haber sido galardonada por este premio. También debo decir que jamás había escuchado de este certamen (lo que NO quiere decir que esté desacreditando el premio en absoluto).
Aquí les dejo el Link a la página oficial de este festival, que por su nombre parece festival de plantas o cine gay. Aprovecho de recordar que la película del llamado “guatón” Sepúlveda ya había sido ganadora del premio al mejor actor en el festival de Cartagena. Este premio había sido para Jaime Vadell por su interpretación de padre moribundo que se lanza a una loca noche de juerga junto a sus hijos por la calles de Valparaíso… de eso, al menos, es de lo que se suponía que se trataba esa película, no? Ahora bien, que la copia que vi haya sido otra y nada de lo anterior haya ocurrido, es harina de otro costal.
Recordemos que el año 2002 Eyzaguirre estrenó, de manera mas que limitada y sin copias en fílmico, su película “Tres noches de un sábado”, basada en una obra del Grupo Ictus. Se ve que le gusta el teatro al hombre.
Película de carácter costumbrista, cuenta la historia de tres jóvenes que se enamoran de tres prostitutas en un pequeño pueblo del sur de Chile. En su reparto se encuentran Amparo Noguera, Alfredo Castro, Tamara Acosta y Daniel Muñoz.
Sé que es una noticia bastante extraña y que a nadie le interesará demasiado, pero es algo que no me dejó de sorprender. Al parecer, el actor y guionista nominado al oscar, Owen Wilson intentó suicidarse. Digo al parecer, ya que aun no está del todo claro que fue lo que exactamente pasó.
Actor conocido mas que nada por sus roles en comedias, muchas muy gringas, fue encontrado en su casa con heridas en sus muñecas y una sobredosis de píldoras para dormir.
Al parecer no importa cuanto se esforzara en hacernos reír con sus películas, en su vida la risa no estaba siendo el fuerte de las cosas.
Pocos, quizás nadie, no han visto este corto. Obra maestra de animación, se los dejo para su redisfrute, en caso de que ya lo hayan visto y, en caso contrario, para que lo conozcan.
Esta semana les ofrecemos el comentario de Paranoia (Disturbia, 2007), película que se estrenó este jueves en las salas chilenas. Por cierto, en El dvd de la semana, damos una amplia revisión -y decimos amplia en el más amplio sentido del término- a Fracture, con Anthony Hopkins en el rol protagónico. Por supuesto noticias, datos y una pequeña cuota de delirio cinematográfico, completan el cuadro. Gracias por escuchar. Y no olviden sus opiniones al mail. Todo lo que llegue será bien recibido.
Así, tal cual nos ven, llegamos con el programa número 3 de CCC. Hoy damos una mirada a Die Hard 4, recién estrenada en salas sudamericanas; también nos topamos con la sección “el dvd de la semana”, que incluye una mirada surcoreana de terror con The Host; y noticias que van desde el Festival Internacional de Cine de Santiago, SANFIC, hasta la cartelera de estrenos en habla hispana y en salas de Latinoamérica. No olviden sus opiniones al mail.
Todo lo que llegue será bien recibido; sin llantos ni pataleos.
Se acabó el tercer Sanfic. Y otra vez fue un éxito.
Es increíble como en sólo 3 años, este festival ha sabido ganarse un lugar importante y dejar atrás al ya dormido festival de cine de Viña del Mar y, según lo que siento, igualar o incluso superar al festival de Valdivia. Claro, el festival sureño tiene una cosa que el de Santiago no tiene ni tendrá. Toda la onda que se genera y todos los carretes que se hacen. Pero de carretes no vive un festival. Un festival vive por las películas que presenta y vive por los contactos y negocios que se generen. Vive por el futuro que provoque, futuro en los realizadores y futuro en las películas que se exhiban.
Creo que poco a poco el Sanfic se puede instalar como un punto de referencia y puede generar mas aun de lo que está generando. Puede lograr ser una gran fiesta como siempre hemos querido que exista en Santiago todos los que amamos el cine.
Y este año ganaron:
-Mejor Película Red Road de Andrea Arnold. Gran Bretaña
-Mejor Director Camila Guzman por El Telón de Azucar. España-Cuba-Francia
-Mejor Película Latinoamericana Familia Tortuga de Rubén Imaz. Mexico
-Premio del Público para La Vida Me Mata de Sebastián Silva. Chile
Un hombre vaga por las calles de Kuala Lumpur, no habla el idioma y parece no entender nada de lo que pasa a su alrededor. Un grupo de inmigrantes de bangladesh acarrean a duras penas un colchón que rescataron de entre la basura. Una joven mesera lidia con su desagradable jefa y con el cuidado de un hombre postrado en cama. Estos tres seres se conocerán y se acompañarán. Ninguno podrá comunicarse con el otro, ya que la barrera del idioma es insalvable, pero todos sabrán lo que el otro quiere, cada uno entenderá la necesidad que los hace avanzar.
El cine de Tsai Ming-liang es un cine contemplativo, donde los diálogos casi son inexistentes. En sus películas importa lo que se hace y como se hace, importa la corporalidad, el tocarse, mirarse. Aun cuando nadie habla todos se entienden y se conocen.
Largos planos fijos (algunos de 3 ó 4 minutos) nos muestran la vida de estos seres desarraigados, desconectados de la sociedad, quienes viven en medio de una ciudad inmensa, calurosa, donde la variedad de razas y lenguas parece ser la regla.
Hsiao-kang (Lee Kang-sheng, actor fetiche de Ming-liang) llega de Taiwán a Kuala Lumpur. Una noche es golpeado por unos tipos que quieren robarle. El bengalí lo encuentra botado en la calle y lo lleva a su casa donde lo cuidará hasta que las fuerzas vuelvan a él. Días después, y ya mas repuesto, Hsiao-kang conocerá a la mesera y una atracción nacerá en ellos.
Tsai Ming-liang nos muestra la vida de estos personajes de manera limpia, casi clínica, dejándonos a nosotros la tarea de sacar conclusiones o hacer juicios de valor. Seres escindidos que vagan por el mundo, que viven el día a día, que tienen trabajos desencantados al igual que sus vidas. Hombres y mujeres que se mueven por una ciudad nocturna (brillante fotografía Pen-jung Liao), pobre y a la vez hermosa. Casas antiguas y edificios a medio demoler parecen recalcar aun mas el alma de los personajes, quienes, quizás sin darse cuenta, buscan la compañía de los otros, el amor, la aceptación. Existe en ellos una necesidad de tocar, de mirar y de ser vistos, de cuidar al otro y de ser cuidados y atendidos. Abrirse en sus vidas ya abiertas por la vida y recibir al otro, para así ya no estar solos. Para así ya no dormir solos.
Una película potente. Llena de sentimientos y sensaciones que quedarán dentro de nosotros hasta mucho después de haber salido de la sala y que nos acompañarán de la misma forma en que lo hacen en sus personajes.
Es una suerte que los festivales no se definan por el discurso inicial o con la película con la que abren el certamen. De ser así, el panorama para la tercera versión del SANFIC sería pésimo.
Lo del discurso no es novedad alguna, sobre todo teniendo seres que no están acostumbrados a, quizás sí a hablar en público, pero nunca jamás a entretener y justamente pasó eso, joder que fome toda la espera y las palabras que se dijeron, presentando al jurado y hablando de algo mas que ya olvidé.
Pero lo importante. La película inicial.
Como ya adelantaba en la tarde, el certamen lo abría “Pecados” de Martín Rodríguez y, a riesgo de ser autoreferente diré joder que fome toda la espera (para que terminara) y las palabras que se dijeron.