El próximo 28 de septiembre comienza la tercera temporada de una de las mejores series de los últimos años, Dexter. Para la promoción de ésta, Showtime ha tenido la idea de crear una serie de portadas falsas pero que aluden a conocidas revistas tales como Wired, New Yorker, Esquire y Rolling Stone.
Aquí el link para que las vean en Facebook.
True Blood es una nueva serie de HBO creada por Alan Ball, el mismo de la genial (en la primera temporada, luego ya no tanto) Six Feet Under. La serie está basada en un los libros de Charlaine Harris.
La cosa así: Los japoneses han creado una sangre artificial perfecta, por lo cual los vampiros han salido del closet y pueden vivir entre los humanos sin problemas. La idea es que los humanos no los atacan si ellos no atacan a los humanos. Obviamente hay humanos que no los aceptan y los vampiros son los marginados de la sociedad.
La serie es protagonizada por Anna Paquin, con un teñido rubio extrañísimo pero guapa igual, Ryan Kwanten y una sarta de desconocidos más.
Partí el día riéndome de una estupidez. Pero una estupidez con mucho sentido del humor y, a la larga, una estupidez para nada estúpida. Veo en el blog de López (Nicolás) el post titulado “¿Es Leopoldo Muñoz el mejor humorista de Chile?” y sentí extrañeza por esto. La extrañeza fue debida a que sólo un par de días antes había estado hablando con un amigo acerca de la crítica que Polo hizo del film Tony Manero. Conexión cósmica pensé entre los humos del sueño que aun no me abandonaban del todo, una vez despierto del todo caí que, en verdad, era sólo sentido común.
Transitando por Cinematical he dado con el trabajo de Dave Perillo quien es un ilustrador/dibujante/comiquero que ha estado revisualizando los íconos pop y los ha re-creado de una manera bastante original. Se pueden encontrar héroes como el gran y único Ash, de la serie Evil Dead, o al capitán Kirk y su socio el señor Spock. Su trabajo se basa en películas de terror, el cine de Hitchcock, la ciencia ficción y en verdad en cuanta figura popular, publicidad incluida, exista. Aquí el link a su sitio oficial. Vale la pena.
Recuerdo que cuando terminé el visionado de la película Fuga, el primer largometraje de Ricardo Pablo Larraín, la sensación que tuve fue de horror. Esto hubiera sido aceptable si el director me hubiera querido horrorizar, lamentablemente ese no era el caso. Lo segundo que pensé fue que esa película sería la única que, por decencia, se atrevería a dirigir. Mi estupor fue grande cuando me entero que dirigía otro film y que éste era ambientado a fines de los setenta en Chile. Fechas complicadas, temas peliagudos. Nada bueno parecía presagiar la tentativa nueva.
Ayer salí de la última función de Tony Manero y la sensación que tenía era la de haber visto, no un desastre absoluto y onanista cono lo fue Fuga, sino que una película hecha y derecha. Hasta me hizo sentir bien con el cine nacional, cosa que siempre me cuesta.
Algunas cosas buenas que pasan ayudan a sacarte un poco la mala onda que generan cosas malas de los días que transcurren. CCC se internacionaliza. Ok, suena extraño, lo que pasa es que CineConChile colaborará con el blog peruano Cinencuentro, por lo que si encuentran algunas cosas aquí y allá, ya saben el motivo. La idea en todo caso es que los textos que se envíen a nuestros pares peruanos sean originales, pero alguna que otra cosilla se repetirá.
Eso. Queríamos compartir esto.
El año 1977 se realizó un cortometraje que era básicamente una entrevista a Saul Bass acerca de cómo se había iniciado en el mundo de los títulos de crédito, su forma de trabajo, etc. Este corto se llamó Bass on Titles y está disponible en YouTube. Acabo de encontrarlo y, sin ser una obra maestra, sirve para conocer un poco más a este genio del diseño. Lástima que está sin subtítulos, pero se entiende todo. Dura 35 minutos.
Y aquí estamos nuevamente, con retrasos involuntarios motivados por cambios de casa, y con ello de proveedores de internet y demases. Lo que importa es que CCC 23 vio la luz, aunque revisando esta semana un “estreno” que ya no es estreno. Nos acompañó en esa oportunidad Pablo Cerda, actor nacional que entre cortometrajes, obras de teatro y teleseries tiene menos vida que quienes escriben en este blog. Pero ese es otro tema. Lo que nos convocó fue The Dark Knight, la última de Christopher Nolan, y que en cuanto país que se presentó, dejó hordas de humanos en la calle esperando un ticket para ver la pelicula póstuma del actor-héroe-puta que lo hiciste bien toda la vida-, el RIP Heath Ledger.
El tercer bloque (porque Batman dio para largo), estuvo dedicado a una película que estamos seguro que nunca se va a estrenar en sala, por lo que aplica catalogarla como estreno. Hablamos de In Bruges de Martin McDonagh, y que deberían consultar con su dealer de filmes piratas, porque vale la pena disfrutar.
Las películas con personas que presentan alguna incapacidad física siempre han fascinado a todos. Desde los estudios, que ven en ellas historias humanas y conmovedoras con ticket para nominaciones al Oscar, pasando por los actores, felices por poder demostrar sus dotes actorales representando a personas autistas, con síndrome de dawn o imposibilitados de moverse; hasta llegar al público, que se regocija y lloran y se alegran al contemplar estas duras historias de aprendizajes y enseñanzas. Por lo general estas historias no terminan siendo más que tonterías que el público luego olvida y se queda con películas que valen más la pena.
Partió de nuevo el festival de Venecia, que es como el Sanfic pero más grande. Lo primero en exhibirse fue lo nuevo de los hermanos Coen, Burn After Burning. Comedia protagonizada por Brad Pitt, George Clooney, Tilda Swinton y un largo etcétera.
Las películas en competencia no son pocas y el menú está bastante bueno. Está lo último de Takeshi Kitano, Achilles and the Tortoise; lo primero de Guillermo Arriaga, The Burning Plain; además se podrá ver The Wrestler de Darren Aronfosky Aronofsky con un cada vez más deforme Mickey Rourke.
Lista completa de participantes a continuación.


